Ir al contenido principal

Entradas

Gaudeamus Igitur

Hoy toca ir de Graduación. Y como a pesar de que voy a poder hablar mucho voy a tener que ceñirme a un guion muy claro voy a aprovechar que el blog y la entrada son mías y voy a empezar dando las gracias a Beatriz y a Francisco por el regalazo que me han hecho. Bea, Paco, gracias por permitirme disfrutar de esta graduación desde una posición inmejorable . No se si me lo merecía, pero voy a intentar merecérmelo. Y es que esta Graduación es para mí especial. Se completa hoy mi cuarto curso como docente. Y eso quiere decir que unas filas más allá, sentados esperando a recibir la beca estarán Alessia, Sara, Aldo y otros compañeros que estaban también sentados enfrente de mí el primer día que empecé a dar clase. Y de la misma manera que a ser padre te enseñan tus hijos, ellos fueron los primeros que me enseñaron a ser profesor. Gracias . Mezclados con ellos también estarán Antonio, Diego, Marina,  y muchos más estudiantes con los que compartí horas de clase, dudas sobre vendajes,...

Él nunca lo haría

Pasó hace unas semanas. En uno de los grupos de WhatsApp que comparto con otros compañeros ( esos fisiofrikis nos llama mi chica ) hablábamos de esos pacientes que de un día para otro simplemente "desaparecen".  No, no hablábamos de aquellos que te dejan tirado, sin avisar ni nada, esos que te cogen cita urgente para mañana a las 8 de la mañana, y después de darte un madrugón de campeonato te dejan más en la estacada que los barones socialistas a Pedro Sánchez. Hablábamos de esos pacientes a los que tratas, una, dos o tres veces, que están mejorando, aquellos pacientes con los que has pautado y consensuado un plan de ejercicio, de tratamiento,  unos objetivos, y que de repente, con  una llamada de teléfono, o con un mensaje de whatsapp anulan la cita, sin motivo, sin explicaciones. Si te he visto no me acuerdo. Hace unos meses, en Twitter ( más frikis, sin el apellido, generalizando ) preguntaba Julio Mayol cómo se sentían los profesionales ante el abandono por part...

Falsas disyuntivas

- " y tú pequeñín... ¿a quién quieres más? ¿a papá o a mamá?" Los que son padres o madres saben que esa pregunta solamente nos informa de una cosa. Del desconocimiento por parte de la persona que la realiza. Podría hablar de paternidad, visto que el tema me vuelve a tocar de cerca, pero en el fondo, como de costumbre voy a hablar de otra cosa. Y que me lluevan piedras . De cuando en cuando escucho a diversos compañeros señalar como uno de los problemas (otro más) de esta profesión mia la proliferación de dobles grados. Lo justifican diciendo que el doble grado causa en el estudiante una falta de identidad . Y lo dicen tan convencidos que a veces, en algunos momentos, tengo la sensación de que lo que dicen sea verdad. Luego miro los libros de Psicología que se amontonan sobre mi mesa, en mi clínica, en la mochila y me entra miedo de estar perdiendo también yo parte de mi identidad. Por suerte acabo despertándome y volviendo a la realidad . Una tarde de septiembre...

Moviendo lindes

El otro día tuve el placer de participar como invitado a una mesa redonda sobre el Extrusismo que organizó el Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid . Me doy cuenta de que tengo unas cuantas cosas más que decir sobre el extrusismo de las que he dicho hasta ahora, pero no será el tema de la entrada de hoy. Lo dejaré para más adelante. Hoy quiero ser polémico. Y como quiero ser polémico hablaré de Ese oscuro objeto del deseo en que se ha convertido el ejercicio. O siempre en términos cinematográficos, de La Delgada Línea Roja entre CCAFYDE  y Fisioterapia. Después de escuchar a unos, a otros, de leer desde hace varios meses sobre el tema,  y después de haber buscado un poco de información para preparar esa mesa redonda tengo unas cuantas preguntas que hacerme, o que haceros, me encantaría que me ayudaseis a responderlas. Nos peleamos con los médicos, yo el primero , para que no se apropien de la palabra diagnóstico . Entendemos y aceptamos que un fisiot...

Esas incoherencias adolescentes.

Ponemos en la puerta "Fisioterapia Manual Avanzada". Pero dentro seguimos haciendo masaje. Y Cyriax. Le explicamos a nuestro paciente que no se tiene que preocupar si en la resonancia magnética aparece una hernia, porque las pruebas de imagen no tienen relación directa con sus síntomas. Pero luego le hacemos una ecografía. Nos ponemos como energúmenos si a una esteticista le da por hacer un masaje a uno de nuestros pacientes. Pero nos parece lo más normal del mundo quitarle la leche y los tomates de su alimentación. O tratar fobias. Nos encanta decir que no nos hace falta el diagnóstico médico para trabajar. Pero luego nuestro argumento para justificar nuestra primacía en el ejercicio terapéutico es "Si hay patología (ergo diagnóstico médico) es nuestro." Sabemos perfectamente que los tendones responden principal y casi exclusivamente a los estímulos de mecanotransducción. Pero le seguimos soltando descargas como si fuese un tratamiento de electr...

Quo vadis, Fisioterapia?

Hoy voy a hablar de extrusos y de extrusismo. Lo digo porque por lo visto hay a quién el tema le molesta, así que mejor avisar para no herir susceptibilidades ( Si todavía no sabes lo que es un extruso puedes empezar por esta entrada ) Hace algunos años, unos sociólogos elaboraron la teoría de que las ideas se regían por leyes más o menos similares a las que Darwin dictó para la Teoría de la Evolución. La supervivencia del más apto. La supervivencia de las ideas que mejor se adaptan a los tiempos. Así, la dictadura entendida como idea, que nació en Roma hace más de dos mil años, y que en ese momento tenía un sentido y una lógica (adaptativa diríamos) , dejó paso a la democracia (una idea relativamente moderna, por mucho que la palabra sea griega lo que hacían los griegos era más bien una oligarquía, o incluso una plutocracia) que hoy en día se acepta mayoritariamente como idea vencedora.  Pero no nos engañemos, las ideas son producciones humanas, y como tal es la inter...

Algunos Fisioterapeutas Buenos

Vamos a empezar por el principio. En España hay españoles. Mucho españoles, y muy españoles…. Ah, no, que no era eso lo que quería decir, que eso ya lo ha dicho alguno. Volvemos a empezar. En España hay muy buenos fisioterapeutas . Lo digo porque parece que a veces se nos olvida. Parece que a veces cualquier cosa que viene de fuera es mejor, como esos equipos que compran jugadores de fútbol brasileños, como si el ser brasileño los convirtiese automáticamente en mejores jugadores. Con la fisioterapia pasa un poco lo mismo. Si viene de las antípodas, o del Benelux, el fisioterapeuta es ya la leche. Y no es por dar nombres, que podría, pero hay gente de aquí que no tiene nada que envidiar a los que vienen de fuera ( o quizás lo que envidian, precisamente, es que no los reconocen porque no son de fuera ). Cuando hablo de que hay muy buenos fisioterapeutas no me refiero a los que publican mucho, ni a los que están en órganos punteros de la profesión, ni a aquellos que están al fre...