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jueves, 25 de julio de 2019

Que nadie las pare

Mira sus caras.... tienen 18, 19 años. Mira su sonrisa, su cara de satisfacción, su alegría... se acaban de llevar un premio. Uno de los gordos. No uno de los que te tocan, no. Uno de los que se ganan. De los que se ganan porque se lo han currado, porque han luchado para llevárselo. Porque se han arrastrado, han corrido y se han quedado sin aire para conseguirlo. Mira sus caras de cansancio. Llevan 4 días a tope, exponiéndose, intentando ser  su mejor versión, hablando de sus sueños, de sus ganas de llegar a ser... y al final están en condiciones de ser... pasa como con todos los premios que uno se lleva en la vida, habrá quien le saque mucho partido, habrá quien habiéndolo merecido se quedó a las puertas, habrá quien habiéndolo obtenido no sepa aprovecharlo.


Cada uno, cada una, de los que veís ahí se acaba de llevar una beca de estudios... así, redondeando y haciendo números rápidos unos 50.000 € en formación por persona, más un montón de extras y de puertas abiertas que no son tan fáciles de cuantificar.... Son los ganadores de #los10deCafyd... un BootCamp (¿BootCamp?, ¿Decano, de verdad que no lo podíamos llamar de otra manera?)... 50.000 € para que te conviertas en el mejor profesional que sepas ser, siempre luchando, siempre intentando ser mejor...

Quiero que miréis sus caras. Otra vez.

Me encantan los estadios franceses de fútbol. (¿Y qué tendrá que ver, diréis?) El silencio atronador antes de que el estadio coree con una sola voz aquello de Aux armes citoyens. O por poner algo mucho más cercano en el tiempo, el "Equal Pay" que coreaban hace poco en la final del Mundial de fútbol femenino. El discurso de Megan Rapinoe. ¿Lo veis ahora? Eso sí que pone los pelos de punta.

Mirad las fotos. Otra vez. ¿Las veis? 2, 4, 5, 6!!! En cuatro años han pasado de ocupar el 20% de las plazas al 60%... ¿por qué? Porque como dice una publicidad, compiten como chicas... Y eso quiere decir que a igualdad de condiciones ganan a cualquiera.

¿Y entonces?... La beca que han ganado se supone que es porque tienen los mejores expedientes, las mejores actitudes, se supone que es para formar a los mejores profesionales del deporte y la fisioterapia del futuro.... pues entonces que nadie las pare, que nadie les ponga bastones entre las ruedas. No es posible que si con 18 años son las mejores en una selección justa, sigamos sin ver mayoría de mujeres en los congresos de fisioterapia, en las gestiones de clubs deportivos, entrenando equipos de élite.... No es posible que ganen menos haciendo lo mismo. No es posible que estén menos presentes en los puestos directivos de las universidades, o de las profesiones. No es posible que haya quien quiere utilizar su voz para esconderlas y devolverlas a un mundo en blanco y negro. No es posible que las ayudas olímpicas desaparezcan con la maternidad, que los contratos bajen. No es posible que las primas por ganar mundiales, por subirse siete años seguidos en el podio con las mejores, no sean las mismas... algo estamos haciendo mal...

Que nadie las pare.

viernes, 19 de octubre de 2018

Casandra y la vacuna de la gripe.

Está llegando el final de octubre. Winter is coming. La gota fría, las castañas, Halloween y Los Santos. Y la gripe. Y la vacuna de la gripe. Y con la vacuna de la gripe llegan las opiniones. Que si es una tontería. Que si no protege. Que si yo me la pongo y me constipo de todas las maneras. Y de ahí vamos subiendo. Que las vacunas no funcionan. Que causan enfermedades. Y seguimos para bingo. Que si las farmacéuticas son malas. Que si tienen bajo control a los gobiernos... Lo de todos los años. Que cansancio.

Pero yo hoy no he venido aquí a hablar de la vacuna de la gripe. He venido a hablar de la Guerra de Troya. La Guerra de Troya es uno de mis episodios míticos preferidos. Más o menos a la altura de Star Wars y de la trilogía de Batman de Christopher Nolan. En la Guerra de Troya hay tantos héroes, tantos episodios, tantos puntos de vista, que uno siempre puede escoger algo que le represente, una bandera a la que animar, alguien con quien identificarse.  Los hay que "tifan" Ulises, el astuto, otros por Aquiles, el de los pies ligeros, y Penélope (la resiliente, yo se porqué lo digo) siempre da que hablar... Yo en Troya elegí mal, todos mis personajes preferidos están (OJO SPOILER) en el bando que pierde (no digáis que no os había avisado). Héctor. Paris. Y Casandra. Sobre todo Casandra.


Casandra tenía el don de la profecía según los griegos. Don entregado por Apolo a cambio de poder desposarla. Pero se ve que Casandra le hizo una cobra homérica al buen dios, y este, como castigo, la condenó a que nadie creyera nunca sus profecías... cuentan los clásicos que ella predijo que aquello del caballo de madera era una trampa... (y no digo más que no quiero seguir destripando la historia). Yo creo que Casandra era lista. Probablemente lista tirando a muy lista. Y más que ver el futuro lo que hacía era entender el presente y a partir de ahí, hacer predicciones bastante acertadas sobre lo que estaba a punto de pasar (lo mismo que vienen haciendo los listos y las listas, ahora, aquí, en Grecia y hace tres mil años). El problema es que los griegos no debían llevar muy bien lo de hacer caso a las mujeres y lo del castigo divino quedaba niquelado para justificar el pasotismo... (aquí... ahora... en fin).

Cuando llega el final de octubre, y oigo hablar de vacunas, me viene a la cabeza una de las muchas Casandras de estos tiempos, Lucía Galán, incansable en su lucha por explicar como funcionan las vacunas (sigue habiendo gente que piensa que el caballo de madera es solo un regalo. Lucía, si me lees, me encanta lo del reto animando a algunos a que te acompañen a Níger sin vacunas... venga, que vayan pasando). Y como ella, muchas más, en cualquier rama del conocimiento, mujeres que con pasión, con conocimiento, con atrevimiento, no dejan de "adivinarnos" el futuro. Y en el fondo vamos como los griegos, haciéndolas poco caso, poniendo dificultades a reconocer sus méritos, haciendo paneles de expertos, congresos, jornadas en las que siendo la mitad del mundo, siguen siendo minoría. 

Que pena que siga habiendo más Ayax que Casandras. Que pena que siga habiendo gente que piensa que las vacunas no funcionan.

Muchas gracias y buena lectura.