Me voy a declarar objetor. La verdad es que ya lo soy. La primera vez que me declaré objetor fue por el lejano 1997, entonces todavía había servicio militar obligatorio, pero habíamos evolucionado hacia una situación en la que, bajo el peso de la demanda social, considerarse objetor ya no era un aspecto negativo en el curriculum. Luego desapareció el servicio militar obligatorio y con ello se perdió también el sentido de que objetar según conciencia puede hacer que las leyes y las situaciones se modifiquen. Publica Tomás Gallego ( al cual sufrí disfruté mientras fui alumno de Fisioterapia en la Universidad de Alcalá de Henares ) una carta desde la tribuna del 30 Días de Fisioterapia hablando sobre la figura del fisioterapeuta como prescriptor de medicamentos, según la Ley 10/2013 ( aquí el link al BOE) . Respeto mucho a Tomás y comparto muchas de las reflexiones que hace en ella. La primera, ese maravilloso eufemismo según el cual no podemos "prescribir" sino ...
Porque lo que es Ciencia, es Ciencia, a secas. Porque el Arte es otra cosa. Y porque todo lo demás es Zienzia y Harte.