Ir al contenido principal

Entradas

Que nadie las pare

Mira sus caras.... tienen 18, 19 años. Mira su sonrisa, su cara de satisfacción, su alegría... se acaban de llevar un premio. Uno de los gordos. No uno de los que te tocan, no. Uno de los que se ganan. De los que se ganan porque se lo han currado, porque han luchado para llevárselo. Porque se han arrastrado, han corrido y se han quedado sin aire para conseguirlo. Mira sus caras de cansancio. Llevan 4 días a tope, exponiéndose, intentando ser  su mejor versión, hablando de sus sueños, de sus ganas de llegar a ser... y al final están en condiciones de ser... pasa como con todos los premios que uno se lleva en la vida, habrá quien le saque mucho partido, habrá quien habiéndolo merecido se quedó a las puertas, habrá quien habiéndolo obtenido no sepa aprovecharlo. Cada uno, cada una, de los que veís ahí se acaba de llevar una beca de estudios... así, redondeando y haciendo números rápidos unos 50.000 € en formación por persona, más un montón de extras y de puertas abiertas que no...

No te representa.

No. No voy a hablar de política. Aunque el titular podría ser el resumen general de la situación en este país ( en muchos países ) en este momento ( en muchos momentos ). No. Es julio. Fecha de finales de curso. De últimos exámenes, últimas noches sin dormir para algunos. Últimas tardes apurando para corregir para otros. Fecha de revisiones. "Esa nota no me representa" . Me lo decías el otro día en la revisión. Y antes de ti me lo dijeron otros compañeros tuyos y antes de ellos se lo había oído decir a mis compañeros cuando estudiaba. Y déjame que te cuente una cosa. Hospital Ramón y Cajal, junio de 1999. Prueba final de prácticas clínicas. Último examen de carrera. Dividido en varias partes. Neurología. Cardio-respiratorio. Y traumatología. Traumatología suspendida. Tal cual. No fue el primer examen que suspendí en mi vida. Tampoco el último. Fue simplemente el único que suspendí durante toda la carrera. Se sorprendieron todos, compañeros, profesores, y familia. Pero so...

La fisioterapia ya no sabe a tomate

Los tomates ya no saben a tomate. Vengaaaa, reconozcámoslo, todos tenemos un cuñao amigo  conocido que de cuando en cuando dice esa frase. ( Me pregunto también porque decimos esto del tomate, y no por ejemplo de la berenjena, ¿habéis oído alguna vez a alguien decir "las berenjenas ya no saben a berenjena"? No, yo tampoco, ya intentaré responder este misterio en otra entrad del blog ). En los últimos tres o cuatro años he oido también varias veces una frase parecida " esto que hacemos ya no es fisioterapia ". ¿Qué tendrán que ver los tomates con la fisioterapia! Mucho. Un grupo de " revolucionarios " de la fisioterapia nos ilustró muy bien hace unos años recordándonos que conocimiento es saber que un tomate es una fruta, pero que sabiduría es saber que no lo debes poner en una macedonia. Bueno, volvamos a los tomates y a la fisioterapia. ¿A qué sabe un tomate? Pues a tomate. No sabría definirlo mejor. Podría decir que sabe a licopenos, aunqu...

Feliz día de la madre

Pensaba escribir esta entrada desde hace tiempo, pero como tantas otras cosas, se ha ido postergando, hasta que hoy, inevitable, cobra sentido. Pensaba escribir esta entrada hace tiempo y empezarla versionando los versos de Sabina que versionaban a Cernuda, donde habita el olvido .... Pero muchas veces las cosas son de manera diferente a cómo uno las había pensado. Y al final acabo versionando a Marx, en mi caso  "Todo en la historia se repite dos veces, la primera como comedia, la segunda como tragedia" . Me siento a tu lado, coges el lápiz. Toca escribir, juntar letras. Voy repitiendo lentamente los fonemas, mientras tú, con esfuerzo, los conviertes en grafemas. Hay algunos errores, cada vez menos, no pasa nada . Bienvenido sea tu esfuerzo. Eso es lo que importa. Es mayo, este mes es tu cumpleaños, 5 maravillosos años. Me siento a tu lado, coges el lápiz. Toca escribir, juntar letras. Voy repitiendo lentamente los fonemas, mientras tú, con esfuerzo, los convier...

El día en que el clapping murió

El día en que el clapping murió lo hizo probablemente entre aplausos. Con gente puesta de pie. Saliendo de escena con honores. Todos lo habíamos estudiado en la carrera. Ese ahuecar de las manos. Ese juego de muñeca. Ese golpeteo rítmico de tambores ancestrales que ya no resuena en las salas de fisioterapia. Al clapping lo echaron unos señores porque no había demostrado valer para lo que decía que valía. Lo echaron porque en algunos pacientes (los niños) existía riesgo de complicaciones que lo convertían en contraindicado. Lo echaron porque en  otros pacientes parecía que había cosas mejores que hacer. Técnicas que demostraron funcionar mejor.  Lo echaron y no se fue solo, sino con todo el abordaje que lo acompañaba, drenaje postural, expiración forzada. Creo que tengo todavía esos apuntes de la carrera guardados en algún sitio. Estaría bien respasarlos para tener conciencia histórica. Ver todo lo que nos creímos importante en aquel momento. Ver todo lo que en aquel m...

Sumas

Se acabó el año. Y como siempre es momento de hacer repaso, de echar cuentas. Momento de sumas y de restas, de poner números, hacer la raya, y ver resultados. Vamos a ver las cuentas del 2018. Suman mis peques, Tristán con sus pasitos, y Elisa, con sus historias. Ambos con las emociones que regalan. El mejor resultado de este 2018 seguís siendo vosotros. Gracias, Maribel.  Hay sumas que tú eres capaz de convertir en multiplicaciones.   Suma Fisiolab. Proyecto de mi socio al que me sumé hace ya cinco años, y que sigue creciendo. Suma hacer las cosas de una manera en la que crees que tienes que hacerlas. Suma hacerlas acompañado de gente en la que confías y que confían en ti. Suma construir algo que te permite hacer la profesión que quieres del modo que quieres, sin deber favores, sin perder el sueño. Suma poder hacerlo sin preocuparse por diez euros más o menos.  Hay sumas que si solo las miras por un lado parecen restas. Suma saber que alumnos a los que ayuda...

Casandra y la vacuna de la gripe.

Está llegando el final de octubre. Winter is coming. La gota fría, las castañas, Halloween y Los Santos. Y la gripe. Y la vacuna de la gripe. Y con la vacuna de la gripe llegan las opiniones. Que si es una tontería. Que si no protege. Que si yo me la pongo y me constipo de todas las maneras. Y de ahí vamos subiendo. Que las vacunas no funcionan. Que causan enfermedades. Y seguimos para bingo. Que si las farmacéuticas son malas. Que si tienen bajo control a los gobiernos... Lo de todos los años. Que cansancio. Pero yo hoy no he venido aquí a hablar de la vacuna de la gripe. He venido a hablar de la Guerra de Troya. La Guerra de Troya es uno de mis episodios míticos preferidos. Más o menos a la altura de Star Wars y de la trilogía de Batman de Christopher Nolan . En la Guerra de Troya hay tantos héroes, tantos episodios, tantos puntos de vista, que uno siempre puede escoger algo que le represente, una bandera a la que animar, alguien con quien identificarse.  Los hay que " tifa...