viernes, 18 de marzo de 2016

La cultura de las excusas

Ayer Adrián se cayó en la guardería. Podía haber sido Elisa, pero fue Adrián. Se cayó subiendo unos escalones de cemento que probablemente no deberían estar allí. Pero están. Y se cayó, que es algo que los niños hacen habitualmente. Y se golpeó con ellos. Y se hizo una herida. Y sangró. Como sangran los niños. Hasta aquí todo normal. Espero que se mejore pronto y que vuelva a jugar con Elisa como si nada. Pero su caída me vale para hablar de las culpas, de las excusas, de las responsabilidades. Y del tiempo que perdemos con ellas.

Elisa, y Adrián, van a una Escuela Infantil del Ayuntamiento de Madrid, gestionada por una cooperativa independiente y autorizada por la Consejería de la Comunidad de Madrid. Hasta aquí todo normal también. Pero cada vez que un niño se cae y se hace daño, empezamos a buscar culpables. Y disparamos siempre hacia arriba. Los padres decimos que la culpa es de la cooperativa, que tiene que poner los medios para que los niños no se caigan. La cooperativa dice que la culpa es del Ayuntamiento, que es el propietario del local y es el único que está autorizado para hacer cambios. El Ayuntamiento dice que la culpa es de la Comunidad, que es la responsable de los permisos y la que tiene que autorizar los cambios. No sabemos la opinión de la Comunidad, pero estando en Madrid puedo hacer la hipótesis de que le eche la culpa a los electores (a los padres) que no han permitido que los suyos sigan gobernando en el Ayuntamiento. Y mientras, Adrián y Elisa, que no tienen voto, ni culpa, ni responsabilidad de nada, se siguen cayendo.

A lo mejor pensamos que esto nos pilla un poco lejos, pero en el fondo lo hemos vivido más veces. Cuando éramos estudiantes, por ejemplo. Los estudiantes que suspenden dan la culpa al profesor (un clásico). El profesor da la culpa a la dirección del centro, que ha juntado en su clase a todos esos alumnos "conflictivos", la dirección del centro dice que la culpa es de la Consejería de Educación que no le da medios para tener más profesores.... y así podemos seguir eternamente. Si entendéis el italiano (el vídeo tiene subtítulos en inglés, y podéis activar también una pseudotraducción al español, pero se pierde algo de calidad en el discurso) os aconsejo este vídeo de Julio Velasco, entrenador de voleibol sobre lo que él llama "la cultura de las excusas" o cómo los rematadores deberían dedicarse a rematar y no a hablar del trabajo de los que les pasan el balón.



Hablar de las cosas, dar culpas, disparar hacia arriba... es por desgracia muy habitual, pero no resuelve nada. No necesitamos gente que de culpas, sino gente que asuma responsabilidades, que sea capaz de dar respuestas. Parafraseando a Velasco necesitamos gente que resuelva bien los problemas difíciles, porque esas personas, los problemas fáciles, los solucionan de manera maravillosa, o mejor aún, el tiempo que gastamos en quejarnos de que la situación no es como nos gustaría, es tiempo que perdemos en encontrar una solución. Mientras seguimos quejándonos y pensando que alguien tendría que hacer algo, Adrián y Elisa se seguirán cayendo y nosotros seguiremos sin entender porqué.

Muchas gracias y buena lectura.

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