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miércoles, 19 de septiembre de 2018

Los buenos

Mediados de los ochenta. Salón tipo el de los Alcántara. Un niño y su abuelo ven juntos el "furgol" en la tele.

- "Abuelo, ¿usted con quién va?"
-"¿Yo? Con los buenos."

El niño, 6, quizás 7 años, se queda callado un momento.

- "Abuelo, ¿y quienes son los buenos?"

- "Los que ganan, alhaja"

sábado, 25 de agosto de 2018

¿Por qué ahora? ¿Por qué este proyecto?

Clínica. Docencia. Investigación. Gestión. Gestión.

Los 4 pilares sobre los que se mantiene la profesionalidad de las profesiones sanitarias. Bien. Yo nací en una Fisioterapia del siglo pasado. Una Fisioterapia clínica. Una Fisioterapia técnica. Una Fisioterapia con apellidos. Sí, también había docentes, pero no había en Madrid 14 Universidades ofreciendo Fisioterapia. Y en las que había no todas las asignaturas de Fisioterapia las daban Fisioterapeutas. ¿Y la Investigación? Cuatro friquis a los que no hacía(mos) caso nadie. Lo que hubo siempre fueron fisioterapeutas de moqueta. Fisioterapeutas a los que hemos visto más horas de traje y en reuniones que viendo a pacientes,  investigando o dando clases. La mayoría de los que yo conocí en aquella época son los mismos que seguimos viendo hoy en la foto, con más canas, algunos sin pelo, otros con el pelo más largo, pero siempre los mismos haciendo las mismas políticas. Algunos más visibles, otros manejando los hilos un paso por detrás.

No soy el único que piensa que la gestión de nuestra profesión en nuestra comunidad en estos veinte años no ha sido todo lo buena, ni todo lo transparente, que debería. Llevamos oyendo veinte años que la Fisioterapia es una profesión joven, que es un gigante que se tiene que despertar. Y es cierto. Pero no creo que para despertarla, para guiarla en esta madurez que a todos nos ilusiona, las personas más adecuadas sean las mismas que nos han traído hasta aquí. Dicen que Albert Einstein decía que la locura es continuar haciendo las mismas cosas una y otra vez y esperar resultados diferentes. Yo quiero resultados diferentes. Yo quiero un cambio. 

Cuando me propusieron formar parte de un proyecto de candidatura para las elecciones al Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid quise pararme a reflexionar. El pilar no es la política, no. El pilar que falta es la Gestión. No quería algo que fuese dejar las cosas como estaban. Quería formar parte de un proyecto en lo que importase fuese el equipo. No quería un grupo de políticos. Quería un equipo de gestores. No quería participar en un programa populista, en el que prometen muchas cosas que cuestan mucho dinero y que no se pueden realizar. Quería participar en un proyecto con un programa, realista y que pudiese llevarse a cabo, sin brindis al sol. Quería un equipo para el que la piedra angular fuesen los colegiados. Todos los colegiados. Ahí está el verdadero cambio. Un equipo para una Fisioterapia sin apellidos, una Fisioterapia de los fisioterapeutas.

Bien. Ya conozco ese equipo. Ya conozco ese proyecto. Y soy parte de él. ¿Te apuntas?

Luis Torija López
Colegiado nº 1394

jueves, 19 de mayo de 2016

No me pisen lo fregao...

Hoy voy a hablar del doctor Tegaldo. Cuando le conocí el doctor Tegaldo era un abuelete de nariz grande, respuesta rápida y lengua afilada. Los ojos brillantes y melancólicos de quien ya ha visto más de lo que le queda por ver. En la boca una palabra siempre sobre el último partido del Genoa. Cuando le conocí el doctor Tegaldo ya no era aquel jefe de Traumatología del Hospital de Voltri de manos rápidas, bisturí afilado y carácter fuerte al que temían y respetaban por igual los que habían sido sus residentes y compañeros. Seguía teniendo los conocimientos complicados aprendidos en su profesión, y la manera simple de ver la vida que comparten los marineros, los cazadores y los campesinos, las tres aficiones que seguía cultivando desde hacía muchos años. Siempre lo recuerdo como una especie de Teniente Colombo de las artroscopias jubilado.



Aprendí bastante a su lado. De ligamentos, de estabilidad de la rodilla, de hombros y preocupaciones. Pero sobre todo aprendí de otras cosas. De paciencia, de escuchar al enfermo, de disfrutar de la vida,  de trabajar duro y de saber reírse de uno mismo. Recuerdo cuando le llamé jefe por primera vez y me dijo que él no era mi jefe (lo cual era cierto, mi jefe era otro médico que prefiero no recordar, del que aprendí muchas de las cosas que no debería hacer un jefe nunca). Hablamos de líderes y de jefes. Yo le comenté que él había sido un jefe de reparto y me volvió a responder que para nada, que él había sido el responsable, el director, pero nunca el jefe.

- "Pero como no iba a ser el jefe, si usted decidía cuándo y cómo operar a alguien".
- "Claro que decidía el cómo, porque por eso era el responsable, y esa era una de mis responsabilidades. Pero yo no empezaba ninguna operación hasta que otra persona no me decía que podía empezarla. ¿Sabes quién me decía si podía o no podía operar?"

Me quedé pensando, y le dije varias posibilidades: "¿El anestesista?" "No hombre, no. A él le decía yo cuando podía empezar". "¿El director del hospital?" "¿Ese? Ese que iba a saber, si era un abelinòu". Me tuvo un par de días sin respuesta, casi se me había olvidado el tema, así que cuando volvimos a vernos en la clínica y me preguntó me costó un poco centrarme. No se me ocurría quién le podía decir a él si podía o no podía operar. Di algunas respuestas más, equivocadas y al final él me dio la suya.

- "La persona que desinfecta el quirófano"- me dijo. Hasta que ella no le decía que el quirófano era aséptico ya podía él tener prisa, que la operación tenía que esperar. Es como plantar tomates, siguió, no puedes plantarlos cuando tú quieras, hay que plantarlos en el momento justo, después de hacer otras muchas cosas y teniendo en cuenta otras que no están bajo tu control. 


No es lo mismo ser un líder que un jefe. Y en algunos momentos hay que saber que el que manda es otro, el que sabe de lo suyo, el que tiene la capacidad de hacer lo que tiene que hacer. Estaría bien que  en estos tiempos en los que todos sabemos de todo, en los que todos opinamos, no perdamos eso de vista. Qué nadie es más ni menos que otro. Que cada uno tiene sus competencias, sus capacidades. Y que son esas las que determinan quién tiene que hacer qué y cuándo. Y el que manda cuando se está haciendo algo debería ser el que sabe de ese algo. Y como diría mi abuelo, (me lo imagino jugando una partida de cartas con el doctor Tegaldo), "el que está fuera da tabaco".

Muchas gracias y buena lectura.


Imagen Suelo Mojado: By Michael Pereckas from Milwaukee, WI, USA - Wet Floor, CC BY 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4595528


lunes, 7 de marzo de 2016

Compro vocal!!! De la E a la A.

Lo siento. Me equivoqué. De lleno. Y toca pedir disculpas. Hace unos meses hablaba yo por este canal sobre las 5 E's de la comunicación (Estar, Escuchar, Entender, Explicar, Empatía). Y lo hacía basándome en mi experiencia como fisioterapeuta, en mi formación como formador, en lo que había ido aprendiendo aquí y allí. Y eso no vale. Lo que vale son los estudios, leer mucho y poder (y saber, y querer) contarlo. 

El fin de semana pasado estuve en Málaga y Córdoba hablando de comunicación en el equipo fisioterapeuta-paciente. Y actualizando un poco mis conocimientos antes de ir me tropecé con un estudio super interesante. Los que frecuentáis este blog sabéis que hablo poco de estudios (eso lo dejo para los que saben), pero este en particular, aquí tenéis el link al paper completo, demuestra mi ignorancia y corrige mi error posterior. No eran 5 E's las que importaban en comunicación, eran 5 A's... (podría decir que el estudio está en inglés y que me he marcado un lost in translation... pero no me consuela) así que luego hablaremos un poco de ellas.



Primero hablar del estudio. Es un ensayo aleatorizado y controlado, vamos, que pinta bien. En el grupo de estudio hay 12 fisioterapeutas a los que se les ha formado en comunicación y en el grupo control otros 12 sin formación. Y las medidas no se hacen sobre los fisioterapeutas sino sobre diferentes valores en los pacientes (más de 200 pacientes, vaya muestra interesante), tales como adherencia al tratamiento, actividad física realizada, calidad de vida, funcionalidad. El estudio actualmente está en curso, pero tienen un piloto realizado antes con una muestra más pequeña y que aporta algunos resultados prometedores (mejoría en adherencia a los tratamientos, en la actividad física realizada, en la calidad de vida percibida, entre otros) y que hacen pensar que formar al profesional en comunicación no solo es útil para el profesional, sino (y recordemos que este debería ser siempre el objetivo) para el paciente.

¿Y qué tipo de formación en comunicación propone el estudio? Una formación de 8 horas, basada, precisamente, en lo que los autores llaman las 5 A's. Vamos a presentarlas:

ASK (preguntar)
- realizar preguntas abiertas
- preguntar una sola cosa cada vez
- quedarse en silencio mientras el paciente responde, dejando que de toda la información posible antes de preguntar algo nuevamente
- parafrasear y repreguntar, para estar seguros de que la información es la correcta
- empatizar (haciéndole ver al paciente que entendemos sus emociones)
- preguntar al paciente si quiere ser aconsejado (existen muchas cosas que podrías hacer para mejorar tu situación.... ¿quieres que te las cuente?)

ADVISE (aconsejar)
- utilizar canales diferentes para transmitir la información (visual, auditivo, kinestesico.... o sea, dar hojas, o enseñar vídeos, o hacer con el paciente cosas....) adaptándola al paciente
- cerrar el círculo: pedir al paciente que nos cuente, con sus palabras, los consejos que le hemos dado (de manera que podamos estar seguros de que la información ha sido recibida como esperábamos)
- dar razones, explicando el porqué esas actividades o consejos propuestos pueden resultar útiles en su caso
- dar posibilidad de elección, esta posibilidad implica al paciente más en su tratamiento, al escoger, dentro de un abanico de posibilidades, sus tratamientos
- utilizar frases de ánimo en lugar de frases de responsabilidad como "tienes que...", "hazlo por mi...", "deberías..."

AGREE (llegar a acuerdos)
- contar con el paciente para la planificación de los objetivos
- planificación de los objetivos según el acrónimo SMART (que yo prefiero españolizar como MARTE, Medibles, Acordados, Realizables, Temporizables y Específicos... y para predicar con el ejemplo, pongo como objetivo una entrada sobre objetivos SMART en menos de un mes en este mismo blog)

ASSIST (ayudar)
- identificar (junto con el paciente) las barreras y los obstáculos que dificulten alcanzar los objetivos, y ayudar (al paciente) a encontrar las soluciones a los mismos (esto es bastante parecido a realizar una DAFO orientada a los objetivos en la relación fisioterapeuta-paciente, en esta genial entrada al respecto de Inma Villa encontraréis mucha más información)

ARRANGE (organizar)
- ofrecerle un contacto posterior al paciente, de manera que sepa que cuando sale de la consulta va a tener respuesta a sus dudas
- fijar un follow-up posterior, no necesariamente presencial, para controlar la evolución. O especificar claramente que no será necesario ese control
- proporcionar al paciente un diario de rehabilitación para mantener la adhesión en casa.

Espero que os resulte útil. Podría hablar largo y tendido  sobre cada una de esas herramientas, de algunas ya he hablado en otras entradas, pero prefiero animaros a participar en la zona de comentarios. ¿Os sobra alguna? ¿Os falta alguna?




Muchas gracias y buena lectura

Bibliografía:
Lonsdale, C., Hall, A.M., Williams, G.C., McDonough S.M. Ntoumnis, N., Murray, A., Hurley, D. A.  Communication style and excercise compliance in physiotherapy (CONNECT). A cluster randomized controlled trial to test a theory-based intervention to increase chronic low back pain patients' adherence to physiotherapist' recommendations: study rationale, design, and methods. BMC, Musculoskeletal Disorders 2012, 13:104 

Imágenes: Esperanza Pérez García. Elaboración propia