Mostrando entradas con la etiqueta FSR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FSR. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de agosto de 2017

La herencia de Guardiola

No se si recordareis la final de la Champions de 2011. El Barcelona de Guardiola le daba un repaso monumental al Manchester y se llevaba la Champions. En aquellos momentos todos mis amigos madridistas me decían que sí, que vale, pero que aquella manera de jugar al futbol era aburrida, no era bonita, tanto toque y tanta leche (quizás tenía que ver con que habían perdido justo contra el Barcelona en semifinales).


Ayer, seis años y un pelín más tarde, el Madrid le dio un repaso al Depor, (al Depor de mis amores), entre otras cosas metiendo un gol después de cuarenta y cuatro pases. A mis amigos madridistas el Madrid de ahora les parece que juega de fábula, y los toques y la leche parece que ya no les molestan tanto. Yo estoy de acuerdo con ellos, el Madrid de Zidane juega de fábula, como jugaba el Barcelona de 2011. Y no hace falta ser una liebre para ver lo mucho que hay de aquel Barça en este Madrid.

Pero no voy a hablar de fútbol, aunque me guste mucho. Hablo de fisioterapia, que me gusta todavía más. Hablando a veces con compañeros, o leyéndoles por las redes, cada poco aparece la referencia a Fisioterapia Sin Red. A veces con nostalgia. A veces, cada vez más, de manera crítica más o menos velada. Que no se les ve. Que no están haciendo nada. Que se enriquecieron a costa de la gente. Que utilizaron la Asociación para dar cursos, para entrar en la Universidad... Puestos a hacer una crítica yo también les voy a hacer una. Os equivocasteis: La inteligencia colectiva tiene poco de inteligencia y menos de colectiva. Lo que suele pasar con los colectivos es que esperan que haya unos pocos inteligentes que tiren del carro y que a la hora de recoger los beneficios, les toquen a todos.

No fui de los primeros en sumarme a esa inteligencia colectiva. No soy suficientemente listo. Mi número, el 223, lo dice todo. Muchos con números más bajos, los mismos que los aplaudían a rabiar en el 2012, han pasado a esa actitud tan española de criticarlos todavía con más ahínco en el 2017... cinco años no son nada.... Que Fisioterapia Sin Red no se ve... quizás convendría mirar hacia atrás antes de mirar hacia delante,  analizar cómo era la fisioterapia española del 2010. ¿Se hubiera atrevido algún Colegio a organizar un evento de dos días sobre Razonamiento Clínico sin todo aquel trabajo de pico y pala que unos cuantos hicieron? ¿Existirían los Grupos Provinciales en otro Colegio sin que hubieran existido los Fight Club? ¿Y existirían eventos lúdicos en alguna Universidad sin los Mega? ¿Cuantas formaciones en el 2011, más allá de Maitland y McKenzie, trataban pacientes en directo, sin red? Guardiola juega en el Madrid y los madridistas no se han dado cuenta. Esa es su herencia.

Claro, se critica a los fundadores porque a lo largo de estos años han prosperado. A lo mejor tiene que ver con que eran inteligentes al principio, y que juntarse entre ellos los hizo más inteligentes. Y que eran trabajadores entonces y que lo siguieron siendo después. Y que las personas inteligentes, trabajadoras, y con ganas de arriesgarse, suelen prosperar. Lo raro sería lo contrario. Estaría bien agradecerles además que gracias a su trabajo nos enriquecimos todos, de conocimiento, de otro punto de vista sobre la profesión, de una profesión más nueva, más móvil. Lo que hubiera sido raro, e injusto, es que prosperasen los que se pegaron a ellos para brillar con su luz. 

¿Y el futuro? No tengo ni idea de donde acabará Fisioterapia Sin Red. Tuve la suerte de estar hace unos meses en uno de los eventos con más difusión sobre Pseudociencias que ha habido en España (aquí os dejo el enlace) y detrás del cual estaban todavía esos "locos bajitos". Quizás ahora son menos visibles, quizás su trabajo no está tanto en el 2.0 como en el 1.0. Lo que me apena es esa capacidad, tan española, como diría Perez-Reverte, de acuchillar, de criticar, de envidiar. Esa capacidad de no ver las cosas en su globalidad sino solamente respondiendo a nuestros intereses personales. Por eso Guardiola siempre será vilipendiado. Porque, parafraseando a Batman, "O mueres como un héroe, o vives lo suficiente para verte convertido en el villano".

Muchas gracias y buena lectura.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Comiendo en Málaga... algo mejor que los espetos.

            Hoy era día de fiesta. Y como era día de fiesta me fui a comer con unos amigos. ¿Qué amigos? Unos fisiofrikis como dice mi chica.  Los de Fisioterapia Sin Red, que celebraban el día grande del pueblo, #1NFSR lo llaman. ¿El lugar elegido? Málaga. ¿Los anfitriones? Esplendidos, con todo a pedir de boca. ¿Los cocineros? Excelentes ¿El menú? A la altura de los paladares más exquisitos. Y como ahora todos estamos muy puestos en masterchefes y topchefes, pues eso, que me voy directo a contarles la comida.

De Primero: Trampantojo de collarín
            Es lo que tienen los trampantojos, que una vez que los ves hechos, pues parece muy fácil, de eso que te vienen ganas de decir "eso lo puedo hacer yo si me pongo, y además, sin esforzarme". Pero hay que ponerse. Y no todos lo pueden hacer. Y muy pocos sin esforzarse. A Elena Bueno le dieron uno de los ingredientes más complicados en la cocina de la fisioterapia: el paciente que no quiere ser tocado. Y se lo aderezaron con un aliño que complicaba la situación: 150 pares de ojos que le pedían a gritos que lo tocase. Y con esos ingredientes hizo lo mejor que podía hacer, llevar el tratamiento hacia un no tocar. Como dicen los Chicotes y los Pepes: al producto tienes que darle lo que pide el producto. Y cuando nos toca un paciente que no quiere ser tocado, quizás no hay que olvidar ese "pequeño" detalle. Tocar todo lo necesario y lo mínimo imprescindible.
            Cuando luego nos contó como había cocinado el plato aprecié mucho mejor su preparación y la dificultad que había detrás. Y sobre todo me dejó una píldora para reflexionar a partir del lunes. ¿Por qué demonizamos la estabilización pasiva en la columna cervical a la vez que la justificamos en muchas otras partes del cuerpo, como por ejemplo el tobillo? Si  un tobillo es inestable (no hipermóvil, inestable) colocar un vendaje funcional que lo estabilice pasivamente no sorprendería a nadie.... y entonces...  ¿por qué nos llevamos las manos a la cabeza (nunca mejor dicho) ante un trampantojo de collarín?. Pues eso, a pensarlo.
Valoración del plato: retrogusto poderoso.

De Segundo:  Ternera gallega con Atún de Almadraba.
            Me lo habían dicho: Carlos Rodríguez cocina bien y enamora al auditorio. Dicho y hecho. De lo segundo no voy a hablar, ya quedan de muestra algunos tuits en los que mis compañeras se lo repartían cual botín de guerra, un trocito para cada una, (si los chicos hubiésemos dicho algo así de Elena, nos hubiesen dicho de todo, pues desde aquí lo digo yo ahora, Elena, tú no te achantes, que tienes tantos fans como Carlos). Del plato que preparó no puedo no opinar. Alguno dirá que si te dan un buen producto es imposible hacer algo malo con ello. No estoy de acuerdo. Algunos pacientes son como las trufas blancas de Alba, deliciosas e increíbles, pero tremendamente delicadas y difíciles de manejar. Pues ese fue el ingrediente estrella de su menú. Un paciente en apariencia ideal, pero que en manos equivocadas o poco atentas podría resultar muy difícil de tratar.
            Un baile. Una obra de ciencia (que no de arte). Mimando al producto, sabiendo en cada momento que es lo que el producto necesita. Respetando una de las máximas de los buenos cocineros, y que debería estar colgada en las consultas de todos los fisios "No añadas más sal de la que hace falta, que luego no hay manera de quitarla". Hacer más no es hacer mejor. Su diálogo continuo con el paciente no es una técnica de fisioterapia. Pero si no se tienen esas capacidades las técnicas a veces se quedan en agua de borrajas.
            Y del mismo modo que no hay carnes o pescados, sino comida, Carlos nos enseñó, (sin educarnos) que no hay neuro y trauma, sino personas. A ver si a fuerza de que nos lo repitan vamos haciendo la digestión.
Valoración del plato: Una de esas ocasiones en las que la comida (o la fisioterapia) va más allá de su función primaria y alcanza valores estéticos (y sin dejar de alimentar).

De Postre: Deconstrucción de Fisioterapia.
            Azúcar. Huevos. Harina. Con esos tres ingredientes se cocinan la mayor parte de los postres. Si no sabes muy bien que hacer con ellos te hará falta añadir otros ingredientes: vainilla, frutas, chocolate... que complican la receta pero enmascaran las debilidades. En la fisioterapia pasa lo mismo. Anatomía. Biomecánica. Valoración. Claro que si no tienes todo eso controlado te hacen falta un montón de técnicas para rellenar la sesión. Pues Lluís Puig hizo exactamente eso, quitar todos los adornos y volver al ABC de la fisioterapia: anatomía (de primero), biomecánica y fisiologia articular (ídem), y valoración (ídem de ídem). Y solo con eso y sin adornos nos presentó el postre que todos queremos saber hacer y que no nos cansamos de comer. Un paciente que está a punto de operación y que descubre que no se va a poner la bata de quirófano.
            Que un cocinero como él diga tranquilamente que a un paciente podría hacerle unos activos asistidos, que llame a un ejercicio arremangar, que diga que pondría una electroterapia para potenciar, que relaje un hombro mirando al tendido como quien no quiere la cosa y que consiga que los comensales nos lo comamos todo con gusto y asintiendo demuestra que ser fisioterapeuta no es acumular técnicas ni decir palabras raras, como ser cocinero no es tener muchos cacharros en la cocina ni complicarse la vida con nitrógeno líquido o electrolísis varias.
Valoración del plato: equilibrio perfecto entre sabor, presencia y aporte energético. El postre de los campeones....


Se que el menú continuó, que hubo licores y café. Me quedé con ganas de probarlo. Alguno de los comensales lo contará. Pero yo ya estaba lejos, en un avión, pensando en todo lo que tengo que desaprender para seguir aprendiendo.

Muchas gracias y buena lectura.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Al final va a ser verdad...

Escribo estas lineas a unos 8000 metros de altura. El avión que me lleva de vuelta a casa es demasiado ruidoso como para permitirme conciliar el sueño, así que aprovecho para pensar en voz alta sobre este ultimo fin de semana.

Creo que la primera vez que escuché la palabra multidisciplinariedad fue hace 18 años, el primer día que empecé la carrera de fisioterapia (hostias la de tiempo que ha pasado). Desde entonces me he cansado de escucharla, sobre todo en la boca de algunos, como si fuese un mantra tibetano. No se, igual si dices multidisciplinariedad tres veces muy rápido sin que se te trabe la lengua ocurre algún milagro, vaya usted a saber. Digo que la he seguido escuchando, porque lo que es verla la he visto muy poco. Como los billetes de 500 euros, que todos sabemos que existen pero pocos los ven de manera habitual. Pues este fin de semana la he visto. He tenido la posibilidad de nutrirme de ella, y de alimentarla. Y la sensación es muy, muy positiva.
Hace unos meses la DMSA (Doctors in Movement Science Association) me invitó a participar a su congreso anual con una ponencia sobre los movimientos accesorios. Para los que no lo sepan la DMSA es una asociación de Licenciados en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte con sede en Italia. Son solamente unos cuatrocientos, y como dice su secretario Giorgio Pasetto "son pocos, pero buenos". Creen firmemente en su profesión, la defienden, les gustaría que fuese reconocida por lo que es, pero también les gustaría saber exactamente cuales son sus atribuciones, sus responsabilidades, sus límites.

Hace algunos meses más tuve la oportunidad de asistir, en calidad de oyente, a la jornada  que organizó FSR (Fisioterapia Sin Red)... curioso, son (en este caso somos) también casi 400, pocos pero buenos, que creen mucho en su profesión, que la defienden, que les gustaría que fuese reconocida por lo que es, y que les gustaría dejar claras cuales son sus responsabilidades, sus atribuciones, sus limites... bastantes parecidos, ¿no?
Pero lo mejor es que los parecidos no acaban ahí. En la jornada de abril participaron fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, médicos, neuropsicólogos. En este fin de semana de septiembre había licenciados en actividad física y deporte, médicos, fisioterapeutas, psicólogos... Y sobre todo, en ambas se habló de lo que nos une por encima de todas las diferencias. El movimiento. La vida es movimiento. El cuerpo es la herramienta que un sistema nervioso diseña para poder moverse. Y ese es un idioma que nos resulta común a todos. Si fuese como en el juego y tuviese que encontrar las siete diferencias me costaría mucho encontrarlas. Por coincidir hasta en ambas hubo dos "anárquicos" que nos hablaron sin necesidad de protegerse con un PowerPoint... siempre quedarán románticos...

El movimiento. Quizás compartir ese idioma sea el secreto para empezar a ver como florece esa multidisciplinariedad, esos equipos de trabajo interdisciplinares, ese arrimar el hombro para obtener el beneficio de todos, el nuestro, el del paciente, el de nuestra profesiones. Ver que en poco más de cinco meses, en dos países diferentes, desde dos profesiones que a veces han parecido irreconciliables, surgen iniciativas tan parecidas y que tienden a unir más que a separar me hace pensar que realmente ha llegado el momento de empezar a ver más a menudo los "billetes de 500 euros". Brotes verdes, que los llamarían los políticos.
Decía Alberto Bucci en la cena que tuve el placer de compartir con él el sábado que si cogiese el cerebro de 30 investigadores y los mezclase tendría un súper investigador. Pero que si consiguiese que los cerebros de 30 investigadores se comunicasen entre ellos lo que tendría serían 30 súper investigadores. Está muy claro que comunicarse, compartir conocimientos, trabajar en red, solo puede sumar y hacernos a todos mejores. Inteligencia colectiva se llama, y quizás empiece a no ser tan raro a partir de ahora.

Muchas gracias y buena lectura.


P.D: Pensando pensando una diferencia la he encontrado... ¿Vosotros qué opináis?
Aquí la sede en Alcorcón
Aquí la sede en el Parco Termale del Garda... 

Alla fine sarà vero...

Scrivo queste righe a circa 8000 metri. L'aereo che mi porta di ritorno a Madrid è troppo rumoroso per permettermi di dormire, quindi approfitto  il momento per pensare ad alta voce su questo weekend che sta per finire.

Credo che la prima volta che ho sentito la parola multidisciplinarietà è stato 18 anni fa, il giorno che ho iniziato la Laurea in Fisioterapia (Belin!!! ma quanto tempo che è passato). Da quel momento in poi l'ho ascoltata di continuo, soprattutto in boca di certe persone, come se fosse un mantra tibetano. Boh, forse se dici multidisciplinarietà tre volte molto velocemente senza che si ti attorcigli la lingua accade un miracolo, chi lo sa... Dico che ho continuato ad ascoltare la parola, ma vederla l'ho vista veramente poco. È come le banconotte di 500 euro, tutti sappiamo che ci sono, ma pocchi li vedono tutti i giorni. E invece questo weekend ho visto la multidisciplinarietà. Ho potuto nutrirmi di essa, ho potuto farla crescere. E la sensazione è molto, molto positiva.
Qualche mese fa, la DMSA mi ha invitato a partecipare al loro Congresso Nazionale come relatore con una comunicazione sui movimenti accessori. Per coloro che non la conoscono la DMSA è un'associazione di Dottori in Scienze Motorie con sede in Italia. Sono circa quattrocento, ma come dice il loro segretario Giorgio Pasetto "siamo pocchi ma buoni". Credono molto nella propria professione e nella loro professionalità. La difendono, le piaccerebe che fosse riconosciuta per quello che è, ma vogliono anche fare chiarezza su quali sono le loro responsabilità, le loro capacità, i loro limiti.
Cinque mesi prima ho avuto, invece, l'occassione di essere presente alla giornata che ha organizzato FSR (Fisioterapia Senza Rete)... curiosamente anche loro sono (anzi, siamo) circa quattrocento, pocchi e buoni, che credono molto nella propria professione, che la difendono, che vogliono che sia ben riconosciuta, ma che vogliono fare luce sulle proprie responsabilità, le proprie capacità, i proprio limiti... Simili, vero?

Ma il meglio è che le sommiglianze non finiscono qui. Nella giornata di aprile parteciparonno fisioterapisti, terapisti occupazionali, medici, neuropsicologhi. Questo weekend di settembre ho sentito parlare a chinesiologhi, medici, fisioterapisti, psicologhi... Ma soprattutto, in entrambe le occasioni si parlava più di quello che ci unisce che non di quello che ci allontana. Il movimento. La vita è movimento. Il corpo è l'invenzione che un sistema nervoso disegna per poter muoversi. E questo linguaggio ci accomuna a tutti. Se fosse stato il gioco di trovare le sette differenze avrei fatto molta fatica a trovarle. Un essempio, in tutte e due giornate ci sono stati due "anarchici" che ci hanno parlato senza il bisogno di proteggersi con un powerpoint... sempre rimarrano i romantici....
Il movimento. Forse condividere questo linguaggio sia il segreto per cominciare a vedere più spesso questa benedetta multidisciplinarietà, questi team interdisciplinari, quel sommare sforzi per avere un beneficio comune, di tutti, nostro, del paziente, delle nostre professioni. Vedere che in poco più di cinque mesi, in due paesi diversi, da due professioni che in certi momenti sembrabano di essere in guerra, insorgono iniziative così vicine e che riescono a collegare più che a allontanare mi fa pensare che forse questa volta è arrivato il momento di vedere più spesso le banconote di 500 euro. Segni di ricrescita, direbbero i politici.

Diceva Alberto Bucci nella cena del sabato che se prendesse i cervelli di 30 ricercatori e li metesse insieme avrebbe un super ricercatore. Ma che se riuscisse a fare che i cervelli di 30 ricercatori se communicassero tra di loro, quello che otterrebbe sarebbero 30 súper ricercatori. Non ci sono dubbi. Non ci sono domande. Communicare, condividere il proprio sapere, lavorare in rete, soltanto può che fare somma e farci diventare migliori a tutti. Intelligenza colletiva si chiama. E forse da oggi comincia a non essere così stranno.

Molte grazie e buona lettura. (E scuse per gli errori)

PS: ... pensando pensando una differenza l'ho trovata... voi che ne dite?
La location in Spagna... Ospedale Alcorcón

La location in Italia... Parco termale del Garda



domingo, 6 de abril de 2014

El Alcorconazo

Que no, que no se me ha ido la pinza. Que no voy a hablar de cuando el Alcorcón le dio una paliza eliminó al Madrid de Pellegrini en la Copa del Rey. Hablo de lo que paso ayer en la misma ciudad. Una exhibición. Un tiqui-taca continuo. Pases. Asistencias. Regates.... No sé si el equipo que  se alineó ayer en el Campo del Hospital de Alcorcón fue el mejor del mundo. Lo que tengo claro es que hacía mucho que no veía tanta calidad junta en un terreno de juego. Ahí va la alineación que se presentó en el campo de juego del #5AFSR:

Portería:
Arturo "La Araña Negra" Such: (@arturouch), no tuvo un trabajo fácil moderando la mesa, administrando el tiempo de los ponentes e imponiendose ante argumentos tan interesantes como los que se trataron. Como se dice en fútbol: trabajo desapercibido pero inconmensurable.

Defensa:
Angel "Cafú" Sanchez: Un carrilero de los de nueva generación, demostró (y nos recordó) que desde la Terapia Ocupacional se pueden aportar muchísimas cosas a la salud y a la fisioterapia. Un fichaje imprescindible.

Rafal "Facchetti" Timermans (@RafaelTimermans): ayer defensa de contención. Demostró lo que a algunos no les entra por la cabeza, es decir, que medicina y fisioterapia no juegan en equipos separados sino en el mismo. 

Aurora "Beckenbauer" Araujo (@aurora_araujo): una lección de organización, desde un puesto poco visible haciendo que lo difícil pareciese fácil. Fue la entrenadora en el campo y fuera de él, y la mente que permitió reunir tanta calidad para que el público lo disfrutase. Gracias. Gracias

Emilio "Fernando Hierro" Lopez (@emiliol0pez) incorporado al equipo para darle algo que le estaba fallando en la última temporada: solidez y peso en la Web. Trabajo por delante: todo el del mundo. Ganas demostradas ayer: para eso y mucho más. (Iba a pedirle que me tunease el blog, pero cuando dijo lo de 200 € por sesión, como que se me pasaron las ganas).

Centrocampistas:

Berta "Mauro Silva" Visión (@di_berti_da) y Victoria "Platini" Toledo (@VitoToledo): En el centro del campo, para darle músculo, fuerza, elegancia y equilibrio a una asociación a la que, hay que decirlo, un poco de toque femenino le viene muy bien para representar en junta directiva de FSR la realidad profesional. Mucho ánimo chicas. 

Raul "Xavi" Ferrer (@_RaulFerrer): lo suyo ya no es una novedad. Tiqui-taca en estado puro: toque y apoyo, toque y apoyo, toque y apoyo. Jugar y hacer jugar a los demás. Ese es su objetivo. Y poco a poco lo está consiguiendo. Le pasa como al genio del Barça, hace mejores a los que tiene alrededor.

Delantera:

Sergio "Pelé" Lerma (@slermalara): en fútbol se dice de un jugador bueno que si hubiese sido brasileño tendría el balón de oro. Pues si Sergio hubiese nacido en Australia sería el número uno de la investigación en Fisioterapia. Desde aquí lo digo... denle 22 millones de € y luego me cuentan hasta dónde se puede llegar investigando en este país. De quitarse el sombrero.

Carlos "Müller" Castaño (@carcasor): goles y golpes. Su ponencia sobre catastrofismo y kinesiofobia nos obliga a reflexionar mucho sobre lo que hacemos y decimos al paciente. "Nos falta formación en comunicación". Llevo diciéndolo desde hace años. Oírselo a él me hace pensar que no estoy equivocado. Si lo escuchase más gente, a lo mejor las cosas cambiaban.

Pablo "Cruyff" Duque (@P_Duque): como el genio holandés, un inconformista. En los tiempos del Power Point y del Prezi nos devolvió a lo básico. A saber escuchar. A prestar atención. A dirigirnos al objeto, a nosotros, y a nuestros pacientes. Y como el holandés, imagino que incómodo para muchos. Pero si tenéis posibilidad de escucharlo, no lo dudéis. Desde aquí lo propongo ya como socio de honor para FSR. Ahí lo dejo.

Hubo más jugadores, en los talleres, entre el público, algunos que se quedaron en casa. Nombrarlos a todos es imposible. Pero el secreto de los buenos equipos es precisamente ese, que los que no se ven también juegan, y son necesarios. Gracias a todos.

Los que me hayáis leido más veces no os preocupéis, las críticas recibidas después de "Un tío en Alcalá" no me han ablandado. Simplemente lo único que pasó es que ayer sí, ayer me gustó lo que vi. Y de la misma manera que no hubiese sido honesto quedarse callado hace tres semanas, no me parece justo quedarse callado ahora y decir lo bien que estuvo todo.

Bueno, algo que decir siempre me queda... para ver si llega a otros oídos... Jornada Multidisciplinar, de las de verdad, con ponentes que no venían a vender su libro sino a sumar... la pena... que el 90 por ciento de los que los escuchamos fuésemos fisios... hace falta que todos escuchemos un poco esta música, que se baila bien... (lo del análisis de la Zumba lo dejaré para otro post).

Buena lectura





sábado, 25 de enero de 2014

Los 7 enanitos de la fisioterapia 2.0 (episodio IV)

MUDITO

Hoy toca hablar de Mudito. En este mundo 2.0 resulta fácil reconocerle. No está. Mudito no tiene Twitter, no escribe en un blog, no busca trabajo en Linkedin y su Facebook sirve para lo que originalmente servía Facebook, para estar en contacto con sus amigos.

Pero, si Mudito no es 2.0. ¿Por qué hablar de él? Hay una razón poderosa, a día de hoy sigue siendo el fisioterapeuta más abundante, y las revoluciones, incluida esta maravillosa revolución digital que vive la fisioterapia, que no llegan a la mayoría, acaban por no llegar a ningún sitio.
Se hablaba el otro en día en Twitter del mágico número 300, de las Termópilas, de Xerxes y de Leónidas. Y se hablaba con la emoción de que las cosas cambiarían. Ningún texto con rigor histórico defiende la idea de que 300 hombres cambiaron el mundo. Según parece aquello fue solamente una pequeña revuelta, una escaramuza, que posteriormente la historiografía (que no es lo mismo que la historia) de los vencedores se encargó de mitificar. Aquello en lo que coinciden los historiadores es que sólo la unión de todas las Polis, en Platea y Salamina, pudo detener la expansión Persa.

¿Y que tiene que ver esto con Mudito? Ahora sigo, que la entrada hoy será larga. Lo malo de los grupos de adscripción voluntaria (y no olvidemos que en internet casi todos lo son) es que se convierten en endogámicos, muchas opiniones, muy buenas, pero con un sesgo, el de acabar apuntando todas en la misma dirección, nadie se afilia voluntariamente a un grupo con el que no comparte opiniones . Y aquí llega la importancia de Mudito. Y el riesgo de esos 300. Convertirse en algo parecido al lema de la Ilustración Francesa, "todo para los fisioterapeutas, pero sin los fisioterapeutas". La mayoría de fisioterapeutas, hoy, son Muditos. Primer dato.

Voy a seguir con historias, que parezco el abuelo Cebolleta. Había indignación en la red hace unos días porque los Colegios de Fisioterapia (de adscripción obligatoria, detalle que a algunos les puede parecer insignificante, pero que precisamente es lo que hace que sean representativos de la profesión) ofertaban formaciones que en el mundo 2.0 parecían un atentado a la salud pública. El caso es que los cursos se llenan, responden desde las instituciones, probablemente de Muditos, que con su acción están también diciendo, marcando, el destino hacia donde quieren que vaya la fisioterapia. Segundo dato. Podemos pensar que los compañeros 1.0 se equivocan y ya está, pero el pensamiento científico correcto ante un hecho que no es como se espera no es pensar que el hecho está equivocado (los hechos son solamente datos) sino que lo están nuestras explicaciones, aunque no nos guste. El resto, enrocarse, pensar que los demás se equivocan porque no saben, porque sus datos son de menos valor, porque sus conocimientos inferiores, o unir hombro con hombro en un pequeño desfiladero para frenar allí al invasor no son estrategias científicas sino más bien magufadas, (por usar un término muy 2.0).

La realidad no es más que una construcción común entre varias partes que interactúan. Seguramente los argumentos científicos son una buena herramienta para delimitar los campos, pero tienen sus límites. Un profesor de estadística dijo en clase hace unos días  "si tengo muchas vacas puedo sospechar que tendré mucha leche, pero sólo puedo afirmar que tengo muchas vacas, si lo que quiero es tener mucha leche no tengo que comprar vacas, tengo que comprar leche". Tener mucha evidencia científica puede ser algo parecido, da evidencia, sirve para reforzar el corpus científico sobre el que una profesión se asienta. Pero inferir desde un corpus científico fuerte una fortaleza profesional es un error de atribución, que deja muchas otras variables por el camino. Tenemos evidencia de que nicotina, alcohol, o luces intensas antes de dormir son negativas. Y se sigue fumando, bebiendo, o consultando el ordenador antes de dormir. Sabemos que conducir un coche a 90 es mejor para el medio ambiente y para nuestro bolsillo que hacerlo a 120, y seguimos viendo coches a 130. ¿Por qué pasa esto?

La evidencia científica es indispensable, pero para contruir una realidad hacen falta muchas más cosas. Entre ellas escuchar atentamente a los que no piensan como nosotros. Escuchar a aquellos que no hablan, o que hablan con sus acciones. Y no siempre es fácil.  Mudito es Fisioterapeuta y la Fisioterapia le pertenece. O somos capaces de crear una realidad común que nos englobe a todos, o seguiremos hablando de muchas fisioterapias con apellidos diferentes y circunscritas a mirarse su propio ombligo.

Muchas gracias y buena lectura.
Luis Torija Colegiado 1394

Socio FSR 223