No
han pasado ni siquiera 24 horas desde la clase magistral (palabra muy española
y que ha servido toda la vida para llamar lo que ahora llamamos Masterclass...
que ñoños nos estamos volviendo, pero por lo menos ñoños con inglés… bueno, ni eso) de Paul Hodges y creo que es un buen momento
para realizar una reflexión sobre lo que pasó ayer.
Si
esperabais un analisis concienciudo y profundo sobre lo que contó, vais a tener que seguir esperando. Y además, tendréis que iros a otro blog. Seguro que
alguno de los compañeros, mucho más doctos que yo, estarán trabajando a esta
hora en una entrada seria, concienciuda y con sustancia. Que me encantará leer.
Yo voy a ir a lo mio. A valorar el "entorno". Y lo voy a hacer con el
sistema de banderas, que últimamente los fisioterapitiflauticos no somos nadie si no decimos yellow flag o red flag en una conversación. Así que
ahí vamos
Bandera Verde
La
primera, un ENHORABUENA (editado) para la organización (pero que no se crezca, que no va a ser la única
que se lleve). Por el merito que tiene traer a un mega super crack de la
fisioterapia, conseguir que casi 400 compañeros acudan a verlo y organizarlo (bueno, casi organizarlo) en seis semanas. Ahí es
nada!!
La
segunda, para el señor Hodges. Porque sabe. Porque sabe mucho. Pero sobre todo
porque investiga y es capaz de ponerle números a cosas que muchos otros fisios
intuyen, saben o creen. Él va y las mide. Y además encuentra sujetos para
estudios complicados y que a los demás ni se nos ocurren. Y por si eso fuera
poco se permite dar una clase de pie durante casi 4 horas después de haber
corrido una maratón el día anterior. No tengo ni idea de lo que desayunan en
Australia, pero tengo que ir enterándome.
Banderas Amarillas
22
millones de Euros dedicados a la investigación, más de 200 artículos
publicados, más los que tendrá preparados. Y estaréis pensando que eso está muy
bien y que no tiene sentido ponerle en bandera amarilla. Y teneis razón. La
bandera amarilla es para los 22 millones de Euros para investigación que faltan
en España. Para las estructuras públicas que cobran por emitir un veredicto
sobre un proyecto de investigación en el que nadie se va a lucrar y que desincentivan la investigación. Bandera
amarilla a las ayudas, a veces irrisorias, que las estructuras que deberían ayudar
a la investigación no dan,
mientras el dinero se va gastando en otras cosas… Una de cal para los Colegios
Banderas Rojas
Para
esa pareja de traductores dignos de una película de Berlanga, aunque yo creo que a lo mejor eran primos de Faemino y Cansado, que hicieron que
la traducción tuviese algunos de los momentos más míticos que recuerdo en una
formación en fisioterapia. Momentos que os perdisteis los que entendeis bien el
inglés, perlas como "buscame esa palabra en google" " los
musculos multifodos" "cintas adhesivas" (con lo facil que es
decir tape... yo a partir de hoy me voy a comprar cinta aislante, que sale más
barata que el KT, y la venden en el LIDL... ah, no, que el KT también lo venden
en el LIDL), o el momento silencio cuando Paul Hodges intentó contar una
anécdota, ideal para quitarle el mensaje sobre la importancia de las compensaciones. Con la de traductores buenos que he visto en fisioterapia, lo de ayer
me pareció como echarle ketchup del malo a un jamón ibérico pata negra... la mejor
manera de destrozarlo.
Bandera Negra
Para
la organización. Ya he dicho que se iba a llevar alguna más. Empezar un acto
con una hora de retraso no pasa ni en las bodas reales, ni en los conciertos de los
mejores cantantes, eso es tener muy poco respeto por las personas que han
pagado y por el docente. Saber que vienen 380 personas y no tener preparado un
dispositivo de recepción acorde, o no tener calculados los aparatos de traducción
simultanea que eran necesarios es demostrar que en fisioterapia la
planificación la estudiamos, pero luego llevarla a la práctica es harina de
otro costal. Luego nos llama la atención la imagen que pueden tener de España
en otros países... si yo fuese Hodges la próxima vez me quedaba echando una
siesta y llegaba tarde.
Bandera Mil Colores
380
fisioterapeutas. Un lunes. Por la tarde. Y pagando. La demostración de que los
fisioterapeutas se pueden mover en masa si les das un buen motivo... al principio
tenía la tentación de dar una bandera verde... pero luego me paro y pienso. 380
fisioterapeutas que estaban allí por Paul Hodges... ¿o porque había que estar?
En el fondo sabíamos que no iba a contar nada que no estuviese en sus artículos... eso casi vale para una bandera amarilla. 380 fisioterapeutas... Y cuando se hacen las juntas de los Colegios de Fisioterapia en cualquier lugar
de España... ¿por que no vamos también 380 fisioterapeutas...? ¿Eso es menos importante para la
fisioterapia? A lo mejor si empezásemos a ir 380 colegiados empezábamos a quejarnos menos de los Colegios y conseguíamos que fuesen aquello que todos creemos que tienen que ser cuando lo comentamos a distancia. Una de cal para los colegiados.
Bandera ¿roja?, ¿negra?... cada cual que decida su color… para mí alegría y pena a partes iguales.
Buena lectura