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miércoles, 2 de enero de 2019

Sumas

Se acabó el año. Y como siempre es momento de hacer repaso, de echar cuentas. Momento de sumas y de restas, de poner números, hacer la raya, y ver resultados. Vamos a ver las cuentas del 2018.

Suman mis peques, Tristán con sus pasitos, y Elisa, con sus historias. Ambos con las emociones que regalan. El mejor resultado de este 2018 seguís siendo vosotros. Gracias, Maribel. Hay sumas que tú eres capaz de convertir en multiplicaciones. 

Suma Fisiolab. Proyecto de mi socio al que me sumé hace ya cinco años, y que sigue creciendo. Suma hacer las cosas de una manera en la que crees que tienes que hacerlas. Suma hacerlas acompañado de gente en la que confías y que confían en ti. Suma construir algo que te permite hacer la profesión que quieres del modo que quieres, sin deber favores, sin perder el sueño. Suma poder hacerlo sin preocuparse por diez euros más o menos. Hay sumas que si solo las miras por un lado parecen restas.

Suma saber que alumnos a los que ayudaste a aprender andan ya trabajando. Suma que otros compañeros los reconozcan. Suma saber que hoy son compañeros míos y que quizás, mañana, traten a alguien a quien yo quiero. Hay sumas que arrojan un resultado positivo solo después de mucho tiempo.

Suman 356 personas que te dan la confianza para que hagas de su profesión (y la tuya) algo mejor. Suman también los 292 y los 282 que pensaron que había proyectos mejores que aquellos en los que tú estabas, suman porque hacer las cosas bien requiere de mucha gente sumando. Suma el equipo que me acompañó en el viaje. Ojalá dentro de unos años hayamos sumado muchos más. Hay sumas que necesitan de muchas sumas para salir. 

Suman mis amigos. Los de siempre. Los que llegaron hace menos tiempo. Suman con su apoyo, con su abrazo, con su paciencia. Hay sumas que se han quedado cortas. Se me ocurren muchas, pero me quedaré solo con una. Se queda corto el tiempo para pasar con toda la gente a la que quiero, para responderos con una llamada, para tomarme un café con vosotros. Hay sumas que si no las divides, no valen nada.

Suma también la báscula. Y esta no debería haber sumado, de propósito para este año será hacer que reste. Suma pasos el cuentakilómetros de mi muñeca. Y suma el calendario, que siempre suma. En el 2018 sume los 40 años de vida, y en el 2019 sumaré 20 como profesional. Media vida. Hay sumas que al ver el resultado te preguntas como ha podido salir así.

Y suma mi madre. Aunque su cabeza ya no suma sino que resta. Resta recuerdos que ya no recupera. Resta nombres, objetos, rutinas, guiones. Hay restas que duelen tanto que no hay suma que las iguale.

Os deseo un 2019 lleno de sumas. Y con un resultado en positivo.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Los buenos

Mediados de los ochenta. Salón tipo el de los Alcántara. Un niño y su abuelo ven juntos el "furgol" en la tele.

- "Abuelo, ¿usted con quién va?"
-"¿Yo? Con los buenos."

El niño, 6, quizás 7 años, se queda callado un momento.

- "Abuelo, ¿y quienes son los buenos?"

- "Los que ganan, alhaja"

sábado, 25 de agosto de 2018

¿Por qué ahora? ¿Por qué este proyecto?

Clínica. Docencia. Investigación. Gestión. Gestión.

Los 4 pilares sobre los que se mantiene la profesionalidad de las profesiones sanitarias. Bien. Yo nací en una Fisioterapia del siglo pasado. Una Fisioterapia clínica. Una Fisioterapia técnica. Una Fisioterapia con apellidos. Sí, también había docentes, pero no había en Madrid 14 Universidades ofreciendo Fisioterapia. Y en las que había no todas las asignaturas de Fisioterapia las daban Fisioterapeutas. ¿Y la Investigación? Cuatro friquis a los que no hacía(mos) caso nadie. Lo que hubo siempre fueron fisioterapeutas de moqueta. Fisioterapeutas a los que hemos visto más horas de traje y en reuniones que viendo a pacientes,  investigando o dando clases. La mayoría de los que yo conocí en aquella época son los mismos que seguimos viendo hoy en la foto, con más canas, algunos sin pelo, otros con el pelo más largo, pero siempre los mismos haciendo las mismas políticas. Algunos más visibles, otros manejando los hilos un paso por detrás.

No soy el único que piensa que la gestión de nuestra profesión en nuestra comunidad en estos veinte años no ha sido todo lo buena, ni todo lo transparente, que debería. Llevamos oyendo veinte años que la Fisioterapia es una profesión joven, que es un gigante que se tiene que despertar. Y es cierto. Pero no creo que para despertarla, para guiarla en esta madurez que a todos nos ilusiona, las personas más adecuadas sean las mismas que nos han traído hasta aquí. Dicen que Albert Einstein decía que la locura es continuar haciendo las mismas cosas una y otra vez y esperar resultados diferentes. Yo quiero resultados diferentes. Yo quiero un cambio. 

Cuando me propusieron formar parte de un proyecto de candidatura para las elecciones al Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid quise pararme a reflexionar. El pilar no es la política, no. El pilar que falta es la Gestión. No quería algo que fuese dejar las cosas como estaban. Quería formar parte de un proyecto en lo que importase fuese el equipo. No quería un grupo de políticos. Quería un equipo de gestores. No quería participar en un programa populista, en el que prometen muchas cosas que cuestan mucho dinero y que no se pueden realizar. Quería participar en un proyecto con un programa, realista y que pudiese llevarse a cabo, sin brindis al sol. Quería un equipo para el que la piedra angular fuesen los colegiados. Todos los colegiados. Ahí está el verdadero cambio. Un equipo para una Fisioterapia sin apellidos, una Fisioterapia de los fisioterapeutas.

Bien. Ya conozco ese equipo. Ya conozco ese proyecto. Y soy parte de él. ¿Te apuntas?

Luis Torija López
Colegiado nº 1394

lunes, 4 de diciembre de 2017

Reflexiones sobre #RCMAD17

Nos estaba dando envidia. Bueno, por lo menos a mi. Ver al resto de Colegios organizando o colaborando en eventos interesantes (Sevilla, Barcelona, Alicante... hasta Valladolid) y con ponentes internacionales y ver que aquí en Madrid ni una cosa ni la otra. Así que cuando vi lo de Simposio de Razonamiento Clínico y leí Jones mentalmente di las gracias varias veces. Por traer a Jones, por atreverse con un evento que ponía el Razonamiento Clínico en el centro del tablero. Por organizar algo "a lo grande". Como a veces pasa, de las expectativas a la realidad, hay un mundo.

¿Cubría el seguro el riesgo de caídas?
¿Analizó Yeung el efecto contexto?
¿Debería Mark Jones trabajar la flexibilidad? 

La realidad, o al menos mi percepción de la realidad, es que el Simposio estuvo bien, no es fácil organizar un evento para cuatrocientas personas, gozar de espacios, respetar tiempos, conseguir traductores de calidad (incluso los simultáneos, que suelen ser uno de los puntos débiles de muchos congresos), dar espacio a las preguntas y al debate, conseguir la participación de los expertos, grabarlo todo para ofrecerlo posteriormente en el canal de televisión (precisamente por eso no voy a hacer el resumen de las ponencias, allí las tendréis, mi top-four fueron Jones, Yeung, Torres y Fondevila)... en resumen, muchas cosas bien.

Pero la realidad, o al menos mi percepción es que hubo cosas mejorables. La primera, o me sobraron ponentes o me sobraron horas de congreso. No todo lo que se habló estaba realmente relacionado con el Razonamiento Clínico, ni todos los que hablaron estaban a la altura de un encuentro internacional. Quizás se debe a los "favores" habituales en estos casos, pero fueron flacos favores. O  quizás a la necesidad de hablar siempre de las mismas cosas, pero Cuando le añades  unas patatas fritas de bolsa a un chuletón de primera, las patatas no mejoran y el chuletón empeora. Es cierto que hablar dos días de RC en fisioterapia puede ser mucho, se pueden hacer dos cosas, "rellenar con lo de siempre" o traer a expertos (nacionales o internacionales) del RC, no necesariamente de la fisioterapia. Quizás si queremos mejorar el razonamiento lo que necesitamos es aprender a razonar, a gestionar la toma de decisiones, y a eso nos pueden enseñar psicólogos, médicos, no hay que tener complejos en pedirle a los que saben que nos enseñen. De la misma manera que si queremos enseñar a educar lo que nos hace falta es teoría de la educación (gracias Mark Jones por decirlo tan clarito).

Hace años en un pueblecito de la costa ligure, Noli, cené en un restaurante que se llamaba "Bocon du Pre" (Bocado del cura). Cuando fui a pedir el café el propietario-camarero-cocinero me dijo que no tenía máquina de café. Que no tenía espacio para una buena máquina y que poner un mal café era acabar una comida maravillosa (y tenía razón, la comida era maravillosa) con algo que no estaba a la altura. Nos ofreció un licor y quedó divinamente. Pues algo parecido me pasó el sábado. El panel de expertos hubiese podido ser una guinda perfecta y se quedó en un casi que me dejó mal sabor de boca. Creo que para la moderación del mismo hacia falta una figura experta, no una figura política en pre-campaña electoral, decisamente una figura que hubiese podido mantener el debate dentro del tema del Symposio, sin dar espacio a políticos de otras comunidades haciendo demagogia barata.... (curioso como aplaudimos la gente, todos sabemos que los Colegios no pueden tocar los convenios, pero es ver a un político decir lo que la gente quiere oír y te das cuenta de lo fácil que es manipular a la gente). Quizás utilizar la beca de formación por el uso de las RRSS para crear preguntas a lo largo de los dos días que sirviesen para ese panel hubiera podido ser una buena idea. Lo que está claro es que el panel de expertos de un simposio internacional no era el punto para decir que la orden CIN no se toca, o para contarnos la historia del Inzitan. O si era el punto para responder a eso, también lo era para expresar el posicionamiento del Colegio cuando se le preguntó sobre las pseudociencias. Lo dicho, el panel de expertos era un momento para los expertos. Para lo otro ya están las Asambleas o las #fisiocañas.

Para ir acabando. Había 400 fisioterapeutas inscritos en el evento. Conozco gente que no se apuntó porque no quedaban plazas. ¿Dónde estaban los que no acudieron? Le pedimos responsabilidad a un Colegio, pero hay que saber estar a la altura.
Lo que no se llenó fue el curso de Mark Jones, y ni siquiera los talleres.... eso da para otra entrada. Yo de comunicación se poco, pero parece ser que aquí los mensajes no llegaron al público objetivo, la gente no se enteró del curso, no se enteró del taller... espero que en José Picón anden preguntándose los motivos...

Muchas gracias y buena lectura.




lunes, 21 de agosto de 2017

La herencia de Guardiola

No se si recordareis la final de la Champions de 2011. El Barcelona de Guardiola le daba un repaso monumental al Manchester y se llevaba la Champions. En aquellos momentos todos mis amigos madridistas me decían que sí, que vale, pero que aquella manera de jugar al futbol era aburrida, no era bonita, tanto toque y tanta leche (quizás tenía que ver con que habían perdido justo contra el Barcelona en semifinales).


Ayer, seis años y un pelín más tarde, el Madrid le dio un repaso al Depor, (al Depor de mis amores), entre otras cosas metiendo un gol después de cuarenta y cuatro pases. A mis amigos madridistas el Madrid de ahora les parece que juega de fábula, y los toques y la leche parece que ya no les molestan tanto. Yo estoy de acuerdo con ellos, el Madrid de Zidane juega de fábula, como jugaba el Barcelona de 2011. Y no hace falta ser una liebre para ver lo mucho que hay de aquel Barça en este Madrid.

Pero no voy a hablar de fútbol, aunque me guste mucho. Hablo de fisioterapia, que me gusta todavía más. Hablando a veces con compañeros, o leyéndoles por las redes, cada poco aparece la referencia a Fisioterapia Sin Red. A veces con nostalgia. A veces, cada vez más, de manera crítica más o menos velada. Que no se les ve. Que no están haciendo nada. Que se enriquecieron a costa de la gente. Que utilizaron la Asociación para dar cursos, para entrar en la Universidad... Puestos a hacer una crítica yo también les voy a hacer una. Os equivocasteis: La inteligencia colectiva tiene poco de inteligencia y menos de colectiva. Lo que suele pasar con los colectivos es que esperan que haya unos pocos inteligentes que tiren del carro y que a la hora de recoger los beneficios, les toquen a todos.

No fui de los primeros en sumarme a esa inteligencia colectiva. No soy suficientemente listo. Mi número, el 223, lo dice todo. Muchos con números más bajos, los mismos que los aplaudían a rabiar en el 2012, han pasado a esa actitud tan española de criticarlos todavía con más ahínco en el 2017... cinco años no son nada.... Que Fisioterapia Sin Red no se ve... quizás convendría mirar hacia atrás antes de mirar hacia delante,  analizar cómo era la fisioterapia española del 2010. ¿Se hubiera atrevido algún Colegio a organizar un evento de dos días sobre Razonamiento Clínico sin todo aquel trabajo de pico y pala que unos cuantos hicieron? ¿Existirían los Grupos Provinciales en otro Colegio sin que hubieran existido los Fight Club? ¿Y existirían eventos lúdicos en alguna Universidad sin los Mega? ¿Cuantas formaciones en el 2011, más allá de Maitland y McKenzie, trataban pacientes en directo, sin red? Guardiola juega en el Madrid y los madridistas no se han dado cuenta. Esa es su herencia.

Claro, se critica a los fundadores porque a lo largo de estos años han prosperado. A lo mejor tiene que ver con que eran inteligentes al principio, y que juntarse entre ellos los hizo más inteligentes. Y que eran trabajadores entonces y que lo siguieron siendo después. Y que las personas inteligentes, trabajadoras, y con ganas de arriesgarse, suelen prosperar. Lo raro sería lo contrario. Estaría bien agradecerles además que gracias a su trabajo nos enriquecimos todos, de conocimiento, de otro punto de vista sobre la profesión, de una profesión más nueva, más móvil. Lo que hubiera sido raro, e injusto, es que prosperasen los que se pegaron a ellos para brillar con su luz. 

¿Y el futuro? No tengo ni idea de donde acabará Fisioterapia Sin Red. Tuve la suerte de estar hace unos meses en uno de los eventos con más difusión sobre Pseudociencias que ha habido en España (aquí os dejo el enlace) y detrás del cual estaban todavía esos "locos bajitos". Quizás ahora son menos visibles, quizás su trabajo no está tanto en el 2.0 como en el 1.0. Lo que me apena es esa capacidad, tan española, como diría Perez-Reverte, de acuchillar, de criticar, de envidiar. Esa capacidad de no ver las cosas en su globalidad sino solamente respondiendo a nuestros intereses personales. Por eso Guardiola siempre será vilipendiado. Porque, parafraseando a Batman, "O mueres como un héroe, o vives lo suficiente para verte convertido en el villano".

Muchas gracias y buena lectura.

viernes, 4 de agosto de 2017

Con un par...

Hay que ver lo que tiene Agosto. O mejor, lo que no tiene. Lo que no tiene agosto son noticias (parece que estaba pasando algo importante en Venezuela, pero ha sido que el PSG pagase 222 millones por Neymar y Venezuela ha desaparecido de las portadas). Y como no tiene noticias, pues los periódicos sacan cualquier cosa.


A ver,  que está claro que en España somos muy buenos inventores, de hecho este invento está en la mejor tradición española en la que cualquier invento consiste en meterle un palo a algo. ¿Un palo con un trapo? pues ya tenemos la fregona (Made in spain). Un palo y unos muñequitos, el futbolín (Spain, of course). ¿Un palo y un caramelo? El chupa-chups (¿qué hay más español que un chupachups?). ¿Un  palo y dos pelotas?.... no voy a hacer comentarios.


O sí, que para eso tengo un blog. Y no voy a comentar sobre El País, sino sobre lo alborotados que se han puesto los Colegios y sus colegiados. Si de verdad pensamos que esta noticia o que este invento es una amenaza para la fisioterapia igual los que tenemos un problema somos nosotros. Si pensamos que nuestra competencia va a ser un "masajedador de espalda" lo que está claro es que tenemos que parar un momento y darnos cuenta de que se nos está yendo de las manos (o precisamente, siendo más sutil, que no se nos está yendo de las manos). Que yo haga masajes no me convierte en masajeador, y sobre todo tengo muy claro que si el dolor de espalda de un futuro paciente se quita simplemente con pasar la dichosa pelotita por encima del punto, a lo mejor a esa persona no le hacía falta ni fisioterapia. Pero no, esta entrada tampoco va a ser un alegato sobre lo que yo opino que debería ser la fisioterapia. Para eso ya he escrito otras en este blog.

Lo que me llama la atención es la facilidad con la que los fisioterapeutas vamos a las barricadas. Que en un programa de radio un humorista (y subrayo, un humorista) hace bromas sobre su visita a un fisioterapeuta: lapidación (ojo, pero luego no entendemos que algunos pidan cerrar El Jueves o Charlie Hebdo por las tiras satíricas). Que un señor consiga una subvención de 8000 € (Olé sus pelotas, tengo compañeros fisioterapeutas investigadores que no han conseguido nunca esa cantidad de dinero en su vida para investigar) para un invento absurdo y que un periodico lo publique y ya tengo mi TL de Facebook y de Twitter lleno de quejas y pidiendo la cabeza del redactor. Pero vamos a ver. Exactamente ¿qué es lo que os molesta de la noticia? porque os juro que no lo acabo de entender. Lo único que me parece es que seguimos siendo el enanito gruñón de la salud española. Y claro, así nos va cuando necesitamos buscar aliados.

Luchar sí, por supuesto. Soy el primero dispuesto a luchar por la profesión. ¿Pero esto? No hombre no. Las noticias de Agosto son eso, noticias de Agosto.

Muchas gracias y buena lectura.


martes, 31 de enero de 2017

Moviendo lindes

El otro día tuve el placer de participar como invitado a una mesa redonda sobre el Extrusismo que organizó el Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid. Me doy cuenta de que tengo unas cuantas cosas más que decir sobre el extrusismo de las que he dicho hasta ahora, pero no será el tema de la entrada de hoy. Lo dejaré para más adelante. Hoy quiero ser polémico. Y como quiero ser polémico hablaré de Ese oscuro objeto del deseo en que se ha convertido el ejercicio. O siempre en términos cinematográficos, de La Delgada Línea Roja entre CCAFYDE  y Fisioterapia.

Después de escuchar a unos, a otros, de leer desde hace varios meses sobre el tema,  y después de haber buscado un poco de información para preparar esa mesa redonda tengo unas cuantas preguntas que hacerme, o que haceros, me encantaría que me ayudaseis a responderlas.

Nos peleamos con los médicos, yo el primero, para que no se apropien de la palabra diagnóstico. Entendemos y aceptamos que un fisioterapeuta puede hacer diagnóstico dentro de su profesión de la misma manera que un médico lo hace en la suya. Cuando la palabra en cuestión es "ejercicio" lo que hacemos es añadirle terapeutico para defenderlo como nuestro. No hace falta. El ejercicio pertenece a la fisioterapia por derecho, pero no en exclusiva. Lo mismito que les decimos del diagnóstico a otros profesionales. Le ponemos el apellido "terapeutico" para que parezca más nuestro. Pero vamos a ver si eso no encierra una mala noticia, o por lo menos una perversión.

Defendemos, a capa y espada, y en cualquier foro, que nos gustaría que la fisioterapia fuese una profesión de acceso directo, de primera intención. Es decir, que pudiésemos trabajar tranquilamente sin el diagnóstico médico. Y la verdad es que esto, en la mayoría de los casos es ya una realidad (el 90% de los pacientes que veo en mi ejercicio profesional carecen de ese diagnóstico médico). Ahora, defendemos que el ejercicio si hay una patología (es decir, diagnóstico médico) es de nuestra propiedad, porque se convierte en ejercicio terapeutico (he aquí la perversión de la palabra, según la RAE terapeutico es aquello encaminado al tratamiento de dolencias... y si mi paciente no tiene una dolencia? y si mi paciente no tiene una enfermedad? en ese caso puedo prescribirle un ejercicio?) Si nos atenemos a la defensa que hacen algunos, estaríamos haciendo extrusismo un día sí y otro también.

Y si decimos que es porque hay patología... realmente todos los fisioterapeutas estamos preparados para dosificar ejercicio para una diabetes, o para una obesidad mórbida....?  un poco de H-U-M-I-L-D-A-D, que sepamos de patologías no nos hace saber de todas las patologías del mundo más que nadie. Ahora, desde el otro lado, aviso a navegantes. No solamente sabemos de patología músculo-esquelética... pensamos que cualquier CCAFYDE es capaz de prescribir ejercicio a una persona con una PCI, o con un problema de ataxia....? De nuevo un poco de HUMILDAD, también por el otro lado.

Igual los fisioterapeutas tenemos que centrarnos en lo que sabemos, en lo que realmente es nuestro objetivo profesional. Somos profesionales en la recuperación de la función. Esta intención es la que debe guiar nuestro diagnóstico, y por ello nuestro tratamiento. Tal y como lo veo yo, si una persona quiere poder correr porque tiene un problema que se lo impide, el fisioterapeuta es el profesional indicado para pautarle ejercicio. Si esa misma persona ya puede correr y lo que quiere es hacerlo de una manera más eficiente, más rápida, o por un terreno diferente, el fisioterapeuta debería saber decir: No gracias. Busca un profesional adecuado. 

Otra forma de verlo sería saber quién paga los platos rotos si las cosas van mal. Es decir, quien tiene responsabilidades (quién tiene que responder) si las cosas van mal. Por mi perfil profesional se que si planteo un ejercicio equivocado o cambio un tratamiento pautado, o simplemente aplicando un tratamiento pautado por otro profesional, soy R-E-S-P-O-N-S-A-B-L-E  de todo ello. ¿Hasta donde llega la responsabilidad en otras profesiones? ¿Por qué pueden ejercerla sin tener una colegiación obligatoria? ¿Tienen un seguro de Responsabilidad Civil?



En algunos momentos esta disputa (para ti esto es un fitball, para mi una pelota de Bobath, para la gente de la calle es una pelota de esas grandes, todos tienen razón) me recuerda a esas disputas de los agricultores gallegos, moviendo de día una piedra aquí o allí para agrandar una linde mientras el vecino la vuelve a mover de noche.

Muchas gracias y buena lectura

jueves, 24 de noviembre de 2016

Quo vadis, Fisioterapia?


Hoy voy a hablar de extrusos y de extrusismo. Lo digo porque por lo visto hay a quién el tema le molesta, así que mejor avisar para no herir susceptibilidades (Si todavía no sabes lo que es un extruso puedes empezar por esta entrada)


Hace algunos años, unos sociólogos elaboraron la teoría de que las ideas se regían por leyes más o menos similares a las que Darwin dictó para la Teoría de la Evolución. La supervivencia del más apto. La supervivencia de las ideas que mejor se adaptan a los tiempos. Así, la dictadura entendida como idea, que nació en Roma hace más de dos mil años, y que en ese momento tenía un sentido y una lógica (adaptativa diríamos), dejó paso a la democracia (una idea relativamente moderna, por mucho que la palabra sea griega lo que hacían los griegos era más bien una oligarquía, o incluso una plutocracia) que hoy en día se acepta mayoritariamente como idea vencedora. 

Pero no nos engañemos, las ideas son producciones humanas, y como tal es la intervención y las decisiones humanas las que ayudan a que una idea prospere o no prospere. Abolir la esclavitud (una idea en principio magnífica, y que ahora no tiene discusión posible) le costó a Estados Unidos su única Guerra Civil. La idea no se impuso porque fuese mejor (aunque lo fuese) sino porque aquellos que la defendían ganaron aquel pulso. Pero hablar de guerras  quizás no es lo adecuado. No propongo ni una guerra ni una cruzada para la fisioterapia. Pensad en otra idea, todavía más reciente que la democracia, o que la abolición de la esclavitud, pensad en el feminismo (igualdad de derechos sin tener en cuenta el sexo de las personas). Es una idea buena, y sin embargo su camino para crecer y expandirse está plagado de dificultades y pasos pequeños y lentos. Solo cuando los gobiernos legislan permiten que esos avances sean más rápidos. Primera reflexión: los que están en puestos de responsabilidad deben apoyar a las ideas buenas para que crezcan.

Ahora vamos al caso contrario. Se expande por Europa, lentamente, una idea de radicalización de la política de nuevo (una idea que se resiste a morir) y vuelve a crecer, como un virus, en diferentes países… Brexit, Le Pen, Austria… y sin embargo Alemania, gracias a un doble proceso evita un crecimiento real de esa idea en las urnas. Por un lado una legislación que dificulta la existencia de partidos que defiendan ciertas ideas. Por otro, la convicción general (defendida desde medios de comunicación, desde las instituciones de enseñanza) de que esa idea no lleva a ningún sitio bueno. Segunda reflexión: aquellos que ayudan a formar ideas son responsables de no permitir que ciertas ideas crezcan.
Solo uno siguió evolucionando

Vaya rollo histórico-político que os acabo de soltar. Pero yo dije que iba a hablar de extrusismo. El extrusismo es una idea. Una idea que está muy presente en la fisioterapia de hoy en día. Hay quién la defiende diciendo que si a muchos le parece buena es porque lo será (sin palabras, ya habéis visto antes la cantidad de ideas “buenas” que tenían muchos defensores a lo largo de la historia….). La idea de una fisioterapia científico-escéptica representa justo lo contrario.

Por eso son los Colegios, las Universidades, las instituciones públicas, las que tienen la obligación de decidir, apoyar y proteger aquellas ideas que sean mejores para la profesión, independientemente del número de personas que las apoyen. Portavoces en comisiones que utilizan cuarzos de colores para normalizar chakras, hospitales públicos que tienen protocolos de Reiki, profesores de universidad que utilizan velas óticas…. No basta con defender las ideas, es necesario desde esos puestos impedir que ciertas ideas crezcan. Aquí no vale hacer la del Don Tancredo. La omisión de acción se convierte en acción. Permitir voluntariamente y de modo consciente que alguien con un virus contagioso se sitúe en un aula de fisioterapia repleta de estudiantes, en un centro público repleto de pacientes, o en un puesto de representación institucional en contacto con otras profesiones no es ayudar a la profesión, es favorecer la difusión y perpetuación de ideas que lejos de hacernos crecer nos hacen cada vez más pequeños.

Muchas gracias y buena lectura.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Algunos Fisioterapeutas Buenos

Vamos a empezar por el principio. En España hay españoles. Mucho españoles, y muy españoles…. Ah, no, que no era eso lo que quería decir, que eso ya lo ha dicho alguno. Volvemos a empezar.

En España hay muy buenos fisioterapeutas. Lo digo porque parece que a veces se nos olvida. Parece que a veces cualquier cosa que viene de fuera es mejor, como esos equipos que compran jugadores de fútbol brasileños, como si el ser brasileño los convirtiese automáticamente en mejores jugadores. Con la fisioterapia pasa un poco lo mismo. Si viene de las antípodas, o del Benelux, el fisioterapeuta es ya la leche. Y no es por dar nombres, que podría, pero hay gente de aquí que no tiene nada que envidiar a los que vienen de fuera (o quizás lo que envidian, precisamente, es que no los reconocen porque no son de fuera).

Cuando hablo de que hay muy buenos fisioterapeutas no me refiero a los que publican mucho, ni a los que están en órganos punteros de la profesión, ni a aquellos que están al frente de estructuras de formación, sean universitarias, de postgrado, públicas o privadas. Hablo de fisioterapeutas muy buenos, con AMOR por la fisioterapia, con CONOCIMIENTO profundo de la profesión, con años de EXPERIENCIA. Profesionales a los que las redes sociales, la ANECA, y el JCR se la traen floja (aunque algunos de ellos tengan perfiles, estén acreditados y publiquen en primer cuartil habitualmente). Pues creo que esos fisioterapeutas buenos tienen todavía un gran servicio (más) que hacer por la fisioterapia.

Algunos piensan que los Colegios profesionales no hacen lo suficiente por la fisioterapia. Yo no voy a entrar a juzgarlos. Hacen mucho. Y mucho bien. Lo que está claro es que a veces parece que en España tenemos diecisiete fisioterapias diferentes. Y que la lucha política, que la hay, no beneficia a la profesión. De las sociedades científicas qué puedo decir. Pues eso, que son científicas. Que su objetivo no debería ser la profesión sino la Ciencia de la Fisioterapia, cada una en su contexto. Hacer crecer una parte de la profesión. Pero toda la profesión no es ciencia. Ni es política. Ni es gestión, ni clínica ni docencia…. La profesión es cada una de esas cosas, todas juntas y muchas más.

Ultimamente paso a menudo por delante de la sede de la Real Academia de Farmacia. No de Madrid. De España.  Y sueño. Molaría (mucho) una Real Academia de la Fisioterapia. Un lugar de encuentro donde esos fisioterapeutas BUENOS, libres de impulsos políticos, de ambiciones económicas, de necesidades anecables, aportasen para hacer crecer la profesión. Ya veo el lema:  Real Academia de Fisioterapia.  Limpia, Mueve y Da esplendor. (Pidiendo permiso a la RAE, claro está).  Los sillones nombrados como las vértebras (el honorable académico Zutanito de Tal, que ocupa el sillón C7 de la RAF…. No me digáis que no mola). Una Academia que registrase el buen uso de la Fisioterapia, que aconsejase como órgano consultivo a los Colegios cuando proponen cursos sobre…  mesoterapia por poner un ejemplo.



De la misma manera que todos hablamos español, pero que para hacerlo de una manera correcta confiamos en los dictados y respetamos las normas (el diccionario, la gramática) que nos da la RAE, estaría bien que todos supiésemos cuándo hacemos fisioterapia, y cuándo otras cosas. Y al igual que la RAE nos aconseja abandonar una palabra por estar en desuso, nuestra RAF nos aconsejaría abandonar técnicas de pasado milenario y efectos dudosos. O cuándo incorporar una técnica nueva porque sus efectos son conocidos y mejores que lo que ya hacemos, igual que se incorpora una palabra al diccionario. Una Academia con espacio para científicos, para docentes, para clínicos, para gestores. Una Academia sin fines políticos, ni económicos, ni amiguísimos. Una Academia con esos fisioterapeutas buenos, que anteponen su profesión a sus intereses personales. Todos conocéis alguno. Solo hay que sentarlos en la misma mesa y pedirles que hablen de lo que más les gusta. Los demás saldremos ganando.


Muchas gracias y buena lectura.